Oliver es un niño huérfano que sobrevive en un Londres lleno de pobreza y peligros. Dickens denuncia las injusticias sociales y la explotación infantil con una historia emocionante. Aparecen personajes inolvidables del mundo del crimen. Es una crítica muy directa a la sociedad de su época. Curiosidad: se publicó por capítulos, como una serie.
